domingo, 28 de noviembre de 2010

Al oído


Un aliento cálido acariciando mi oreja, unos labios suaves en el lóbulo, el vello de la nuca que se eriza, un escalofrío que baja por mi espalda, palabras de amor susurradas al oído.

3 comentarios:

Daniel J. Hernández dijo...

Quizá este sea la más bella de las artes.
Abrazos vagabundos...

Torcuato dijo...

Las palabras de amor erizan agradablemente, los susurros al oído también.
Un beso.

Puri dijo...

Torcuato, Carlos, a todos nos gustan los susurros al oído, desde niños...