domingo, 20 de enero de 2013

No existo







Hay momentos en que creo que no existo, cuando mis legañas no me dejan verme en el espejo, cuando en el autobús solo encuentro miradas perdidas que me atraviesan, cuando al llegar a la oficina digo buenos días y ninguno de mis compañeros me contesta. Pero la prueba irrefutable de mi no existencia se revela cuando intento salir del Panishop abrazado a mi baguette y la puerta acristalada automática no se abre.


15 comentarios:

Miguel jiménez salvador dijo...

Existes, tu dulce rincón lo demuestra. Je je.

Pero es muy real como planteas, cómo buscamos en los demás, las pruebas de nuestra propia existencia.

Gracias Puri, un abrazo de chocolate.

Puri dijo...

Miguel podría haber dejado un montón de entradas programadas y no existir, jaja... Pero veámoslo así, a la manera de Descartes, pienso luego existo... Lo que de verdad me lleva mártir son las puertas del Panishop, que no me ven...

Amando García Nuño dijo...

Pues yo creo que te vi. Estaba al otro lado de la puerta acristalada, inmóvil, como tú. Puede que nos veamos entre los invisibles.
Potente relato. Un abrazo

montse dijo...

Aprovecha esos momentos y haz una travesura.... ;)

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Muy real tu relato y muy simpático al mismo tiempo. Ojalá como dice Montsem, pudéramos aprovechar para hacer una travesura, sería ideal para esos días tontos.
Me ha gustado mucho.
Besicos muchos.

Su dijo...

Qué bueno... yo creo que esa sensación la tenemos todos alguna vez.

Me ha gustado el toque de humor que le has puesto.

Abrazos

Leica dijo...

Eso es porque no la saludas ;)

Puri dijo...

Amando, y tampoco pudiste entrar hasta que salió la abuela con sus barras de pan.

Montse, sí, podría haberme llevado los roscones de nata o unas cuantas cjasa de bombones...

Casa encendida, real como la vida misma...

Su, yo creía que solo me pasaba a mí, pero por lo que veo es una sensación muy común.
Besos

Puri dijo...

Leica, me dan ganas de sacarle la lengua... Estabas cayendo en la telaraña de mi spam, pero espero que ahora te habré liberado.

Leica dijo...

menos mal! yo no paraba de escribir y escribir el mismo comentario, jajaja

Yashira dijo...

Jaja Puri, qué verdad, esa sensación cuando las puertas no se abren, y te preguntas ¿No me ven? ¿Cómo es posible? Si es que acaba uno dudando de su propia existancia.

Muy bueno. Un abrazo.

Beatriz Barbero-gil dijo...

Je,je conozco la sensación de indiferencia absoluta ante la puerta del Panishop...Muy bueno Puri!

Cabopá dijo...

Sensaciones compartidas, vividas y no encontradas...

Muy bueno,tu relato.
Besicos

Rosa dijo...

Anda, yo creí que estas cosas sólo me pasaban a mi... Me he sentido identificada en tu relato Puri.

Besos invisibles desde el aire

Puri dijo...

Yashira, Bea, Cabopá, Rosa, veo que no soy la única que le pasan estas cosas... Besos de chocolate