sábado, 6 de agosto de 2011

Peluches rebeldes

Estoy ayudando a mi hijo a hacer la cama, porque toca cambio de sábanas y eso se le da todavía peor que rehacer una cama (no hay manera de que haga una cama como es debido, no sólo estirando las sábanas).


- A ver si aprendemos, que el sábado próximo la vas a hacer tu solo, ¿eh?

- Vale.

Tiene un montón de peluches que luego hay que colocar sobre la cama.

- Y ahora pon los peluches, pero ya sabes, como a mí me gusta, ordenaditos y bien puestos.

- Vale.

Va cogiendo los peluches y los arroja sobre la cama unos encima de otros.

- Esto se llama…¡Rugby!

- Pedro, sabes que el rugby no me gusta nada…

- Entonces se llama… ¡Rebajas!





Jua, jua, jua, jua. Su hermana se parte de risa y yo también.

Pero esto no va a acabar así.

- Tampoco me gustan las rebajas ¿Sabes lo que me gusta? – miento, pero es lo primero que me viene a la cabeza: - El ajedrez. Pero sobre todo, cuando se comienza la partida.

Así ha quedado su cama:

Peluches jugando al ajedrez por parejas


* * * * *

(El chico tiene doce años)

5 comentarios:

montse dijo...

Puri; me he reído un montón! Pero en realidad, y no te me enfades, parece que hayáis castigado a los muñecos a una sesión de terapia en grupos de dos. Tan concentrados y con las cabezas agachadas. Me apunto lo del ajedrez, por si le saco partido un día. Un saludo.

depropio dijo...

Me he reído mucho con lo de rebajas, ja ja
Para qué devanarse los sesos para inventar historias si los críos nos regalan un montón de historias...

Rosa dijo...

A mi me parece que están bailando un vals.

Besos desde el aire

Acuática dijo...

Jajaja, qué bueno lo de las rebajas... Se ve que tienes un niño listo, lo del ajedrez ha sido genial...

Puri dijo...

Montse, al menos quedaron en orden, una también tiene sus recursos. ¿Para hacer terapia por parejas hay que ponerse así de serio?

Fer, tu de eso sabes mucho. Los niños son geniales. A mí me dejó de piedra con lo de las rebajas.

Rosa, bonita visión, sí señora.

Acuática, tiene unas salidas que me desarma. Es como su padre... Espero que en la adolescencia siga dandole por las guasillas