viernes, 4 de marzo de 2011

Por los pelos


¿Por qué me mira así? Me está poniendo nerviosa. Cada vez que levanto la cara encuentro esos ojos lascivos clavados sobre mí. Menos mal que sólo me quedan dos paradas de autobús. ¿Y si baja también y me sigue? Esa parada es bastante solitaria. Me levanto y voy hacia la puerta trasera. De reojo, veo que él se acerca a la puerta del centro. Bajo las escaleras aprisa. Él también. Me vuelvo y me mira. Con su sonrisa babosa. Avanza hacia mí. No puedo correr. El autobús arranca. Corro ahora, la puerta se cierra tras de mí. Respiro hondo. Me bajo en la siguiente.

4 comentarios:

MA dijo...

El miedo, a veces es ridículo, y siempre innecesario. ¿Y si sólo queria pedirte la hora o preguntarte si te conocía de algo?

Puri dijo...

MA, Puede que tengas razón, pero fíate y no corras...

Malena dijo...

Estoy con vos. Lo único que podés poerder es una parada. No cuesta nada tomar precauciones.

Yo soy de hacerme la película con esas cosas, por eso me gustó mucho el micro.

MA dijo...

En realidad, llevais razón. Yo soy una gran miedosa, asustadora de mi misma. Creo que por eso escribo.