viernes, 30 de agosto de 2013

Olvido


Fotografía de Carrie Goodman


Desde aquella tarde me miras acusador, sin piedad. Sabes que acabo esquivando tus ojos, con sentimiento de culpa. Tu madre me lo advirtió, pero no le hice mucho caso. Tampoco fue solo culpa mía, si no lo hubieras llevado contigo a todas partes...  Solo cuando volvimos a buscarlo y ya no estaba en la silla del restaurante, me di cuenta de lo mucho que lo querías: jamás te había visto llorar así, lágrimas sin ruido. De nada sirve que te pida perdón, ni que te jure que no lo abandoné; que no sentía celos de que le contaras tus secretos al oído, ni de que prefirieras dormir con él y no conmigo. Te he comprado otro igual, pero lo has arrojado a un rincón; claro, no tiene su olor y el pelaje es suave, de recién nacido. Sin embargo, tu madre se ha apuntado un tanto: ayer viniste de su casa con un peluche rojo, y ahora lo cuidas más que al otro. Me miras de reojo, mientras le riñes enfadado: “No te separes de mí o te abandonarán como a tu hermano”.


* * *

Una historia para el viernes creativo de el bic naranja  La propuesta de hoy es escribir para la foto del niño. Pincha aquí para participar o leer más historias inspiradas en lo que ve el niño de esa foto. 

6 comentarios:

Rosa dijo...

Da gusto que sea viernes para leer todo lo que se crea a partir de las propuestas de Fernando

Besos desde el aire

Rosa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Purificacion Menaya dijo...

Rosa, es un buen horno para cocer relatos, sí. No faltas en ninguno, ¿eh?

Yashira dijo...

Dichoso osito, la cosa que le va a traer. Buen micro. Rosa tiene razón, qué maravilla que llegue el viernes y leer todo lo que se escribe.

Saludos Puri.

Ana Crespo Tudela dijo...

Aún no he conseguido escribir en bic naranja, siempre me acuerdo al día siguiente, cuando disfruto con la lectura de los relatos de los que participáis.
En tu relato, a sus tres protagonistas les supongo un lado oscuro que me gusta y me asusta a la vez.

Purificacion Menaya dijo...

Yashira, sí, los niños pueden ser muy rencorosos...

Ana, anímate a participar, es un buen ejercicio para llamar a las musas.

Los tres protagonistas tienen su puntillo, sí, y cada uno en su mundo.