jueves, 23 de mayo de 2013

Problema de trenes



Si una microrrelatista toma un avión entre semana desde la Palma que alcanza los 900 Km/h, un dibujante coge el viernes un tren desde Granada a 180 Km/h, otros salen desde Valencia a 120 Km/h, el sábado unas microrrelatistas suben a un AVE desde Zaragoza que va a 300 Km /h, otra un AVE desde Valladolid, otra un autobús a 100 Km/h desde Burgos, otro desde Segovia, otros desde Barcelona, otros, otro AVE desde Sevilla, algún otro viene desde Cáceres, una pareja otro tren más desde La Coruña, otra en avión desde Freiburg (menudo viajecito), otra viene desde Vitoria, otros cogen el metro en Madrid, otro va en moto, otros en coche y otros desde cualquier punto de España que me haya olvidado, ¿dónde se encuentran todos ellos el sábado 18 de mayo a las 12 del mediodía?

A los cartesianos matemáticos les faltan datos para solucionar este problema, pero todos vosotros la sabéis: un pez les da un coletazo y los lanza a la Casa de un León que lee sobre todo microrrelatos.
Allí se encuentran por primera vez en carne y hueso, o se reencuentran y les saltan las lágrimas de alegría, y se besan, se abrazan, se emocionan de todo corazón.

Viajan juntos al Archipiélago de las Extinta y tienen un encuentro galáctico-digital con Yoda-Monterroso, que les habla de un maxi-micro-libro De antología talenturosa.  





Y compran libros y comparten embutidos y ensaladas en dos mesas largas, larguísimas y comparten también relatos, charlas y risas sin fin. En la mesa se me pega un niñocactus suave que me pincha con cuentos infantiles, y una mora-Mei con acento alemán que, como a mí, no le gusta el café (eso me cuesta que el camarero derrame un café con leche sobre mi chaqueta BLANCA); me rodean también un dibujante loco con corazón de azúcar, una hiperactiva capaz de hacer cien cosas a la vez (incluso sin cienmanos) que recoge mis palabras y las vuestras, un Atticus enamorado de Matar a un ruiseñor y una rosa sin espinas y que come manzanas como Blancanieves.






El payaso, con el aroma de Amador bajo el sobaco, por fin consigue hablar de su libro. Incluso firma un autógrafo a mi bruja y a otros advenedizos. El vino quiere correr pero es absorbido por el depósito de una Mercedes descapotable que se pone muy contenta. Los micros se leen de arriba a abajo y de abajo a arriba. Llueven micros tuneados sobre una mesa y una fila larga de pedigüeños se dispone a conseguir uno de ellos. Los micros tuneados pasan de una mano a otra y los autógrafos se garabatean aquí y allá...
La Margarita del me quiere, no me quiere, viene hacia mí, con la sonrisa dulce y arrebatadora de una explosión de dinamita y me llevo no solo sus pétalos y su antología de micros de amor y desamor, sino su abrazo más profundo, y sus besos, y su eterna sonrisa, otra vez lo digo, aunque me repita.

Y una bruja y una rana preguntan desesperadas: ¿dónde está Rosa? La rosa se pierde y se encuentra sola (bueno, con la inestimable ayuda de un taxista cabroncete). Mi bruja trata de robar un micro explotando en el vacío que ha depositado Atticus en mi caja fuerte, pero este lucha e insiste en recuperarlo.

Y también tenemos una obra de teatro traída por el ángel de las flores. Y luego llenamos una farmacia de guardia para conseguir nuestra dosis de cañas espumosas y bocatas de calamares y el pan que se acaba, y  saboreamos emociones y sensaciones, y extrañas teorías sobre literatura y mujeres y me encuentro con un boxeador casi recién estrenado de padre y un ilustrador que también colecciona despojos… Y a pesar de que intentemos ahogar Eurovisión en la laguna de Sanabria, siempre hay una musa acuática y unas flores que se empeñan en hacerle el boca a boca…

Fue un sueño, pero lo mejor es que fue de verdad. Que pude estrechar entre mis brazos a todos esos locos enredados en la telaraña de los blogs. Y que el domingo, en el AVE de vuelta a Zaragoza, llevaba en mi maleta todos los abrazos y los besos de esos microrrelatistas que el sábado se tragaron un pez (algunos bacalao) y escupieron palabras hermosas y carcajadas.




* * *
 Esta es mi crónica de la III Microquedada, celebrada el 18 de mayo en Madrid, Casa de León, Calle del Pez, nº 6. 
No he puesto enlaces de los blogs de cada uno, porque vosotros ya sabéis quienes son y les habéis puesto cara y todo. Y porque además me parecería injusto para los que no nombro, pero que los llevo, que no lo duden, en el corazón. Y los que no estuvieron... ¡Que se apunten a venir a la próxima!

Las dos primeras fotos son mías, las siguientes son prestadas por José Luis Sandín y Elena Casero.

Os dejo por aquí la margarita de Ana, que ahora está en mi terraza, y mi casa roja, que ha viajado hasta la librería de José Luis Sandín.

19 comentarios:

Rubén Rojas Yedra dijo...

Un placer enorme conocerte, Puri. Algún día me enteraré dónde acabó mi gusano marcapáginas y quién es la mujer semiagachada (JAMS dixit) de la foto para ENTC. ¡Y estuvimos juntos hablando con ella sobre la suavidad de las damas y los lepidosaurios!

PUck dijo...

Puri, me encanta que nuestros trenes chocaran. Nos faltó la foto a tres bandas con Rosa que dejaremos para la próxima.
Un abrazo!!!

Arte Pun dijo...

Preciosa Crónica Puri, con ese sabor a cuento recién horneado.

Besos

Luisa Hurtado González dijo...

Gracias de nuevo por contar lo que no me canso de leer.
Hay cariño por todas partes, que lo sepas.
Y un besote gordo (yo también sonrío ahora)

Ximens dijo...

Qué bien lo has contado, Puri. En tu crónica de desplazamientos te falta una cocinera que dejó los cacharros en Freiburg (Alemania) para poner condimentos entre sus amigos (des)conocidos, y llevarse mi queso microtuneado.
Rubén, seguimos sin saber quién es la mujer pelirroja. Tu gusano creo que viajó a Galicia, de la mano de Pedro S. Negreira.

Anita Dinamita dijo...

Jo, Puri, qué emoción... yo quiero coger otro avión y otro y otro, o quedarme en las nubes.
Qué buena recarga de pilas vuestras sonrisas y palabras.
Un super abrazo y mil millones de besos de chocolate

Ximens dijo...

Pues no, Rubén, Tu gusano no se lo llevó Pedro.

Laura dijo...

¡¡Qué bueno Puri!! cómo me ha gustado degustar tu especial crónica, y compartir la mesa contigo, y disfrutar de tu casa plegable que me encantó, y saber que ahí "cerquita" en Zaragoza, puedo tener una amiga con la que tomarme un cafecito.

Si te vienes hacia el Norte ¡déjate de Gugenheim y de costa vasca! y vente para la llanada alavesa que no tiene ese sustantivo "llanada" en vano.

A veeeerrrr, ¿de verdad no sabéis quién es la pelirroja semi- agachada?... ¡¡Es MA!! Esther Nievas, y su blog "explotar en el vacío". Al final, no sé quién me dijo a ver si podía hacer una base de datos con todos...jaja ...para compartirla y actualizarla. Y yo propuse que fuera un informático con tiempo libre (¿Ximens?, tal vez?? ..jiji).

Un besote Puri y un abrazo, y que me gusta esa foto donde aparezco ¿esa es tuya?.

Petra Acero dijo...

Puri, me has dejado sin aliento, maña. Vaya carrera tan bien retransmitida. Te reconocí al instante, y me gustaste nada más cruzar dos palabras sin nada de acento (jaja).
Es una gozada teclear comentarios a las personas de carne y hueso que conocí el sábado., recordar su sonrisa, sus movimientos, su mirada... Todavía camino entre recuerdos de algodón, como nubes de azucar, y me gusta revisar fotos, leer crónicas, viajes en tren o avión, autobús o metro.

Un besazooo

Rubén Rojas Yedra dijo...

¡No me líes, Ximens! Pues ya le he escrito a Pedro dándole las instrucciones del gusano...

Y Puri sigue sin manifestarse sobre la pelirroja semiagachada.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Bonita crónica Puri, me ha encantado y por lo que leo por todos sitios, lo disfriutasteis de lo lindo. Me alegro mucho.
Besicos muchos.

Puri dijo...

Rubén, tenía ganas de conocerte y quedaste a la altura de mis espectativas (o incluso más), la mujer de la esquina es M.A, (o Ester, blog Exlotar en el vacío)
http://explotarenelvacio.blogspot.com.es/

Puck ya sabes que estaba feliz como una perdiz con vosotras, y me falta la foto ¡y vuestras firmas en el libro De antología!!! Las que más cerca tuve y se me escaparon sin dedicatoria. Me la debéis para la próxima.

José Luis, a veces los cuentos tienen cierto aroma a realidad.

Luisa, muchos besos enormes ya que no te los pude dar de verdad.

Ximens, tienes razón la que venía desde alemania era la Mora-Mei que estaba a mi lado, pero me la he dejado en el recorrido!

Anita, un avión o nos quedamos en las nubes hasta la próxima.

Laura, qué bueno conocerte, estás invitada a un café en Zaragoza cuando quieras y si voy por allá arriba, ahora haré escala en Vitoria, como no.

Petra, vuestros comentarios me hacen volver a esos momentos que compartimos juntos.

Rubén, queridísimo, que una no tiene tiempo de contestar al instante!!! Un poco de paciencia, déjame respirar y vete rápido a visitar a M.A. Espero que encuentres tu gusano, ya me dirás por dónde anda.

Muchos besos de chocolate para todos!!!!

ernesto ortega dijo...

Divertisima crónica. El de la moto soy, certifico que llegue sano y salvo. Disfruté mucho. El día me hizo corta, me encantó conocerte.

Rosa dijo...

Jjajajjajjajja lo que me he reído leyendo... Gracias, gracias, gracias. Así no hay quién me baje de las nubes. Por cierto llegué en tren en menos de una horita.

En la próxima lo primero después del abrazo y el beso, la foto ;)

Besazos desde el aire

Puri dijo...

Casa Encendida, a la próxima tienes que venir.

Ernesto, me acordé de tu moto, fue un placer charlar contigo, ahora tengo que coger tu toalla de boxeador.

Rosa, nosotras siempre en las nubes, desde el aire... Corrijo la crónica con un AVE para la de Valladolid.

Puri dijo...

Laura, la foto debe ser de Elena Casero o de José Luis Sandín, creo, la verdad es que llevo un lío tremendo con tanta foto.

Susana Camps dijo...

Me había perdido esta entrada microrrelatista. Estupenda crónica, que contribuye con otra cara del prisma a la reproducción de un encuentro que múltiple en loa tiempoa y puntos de vista. Besos, Puri.

Ana dijo...

Jo, Puri. Que crónica más auténtica y trepidante. No sé, me voy a quedar sin hacer la mía, que no estoy inspirada. Y ya estamos a 6 de Junio (jesus). Oye dile a Laura que la llanada está bien pero el gugeh tambien, ea! Besos

Puri dijo...

Susana, es muy bonito ir viendo como cada uno cuenta su microquedada, pero todos coincidimos en lo mismo: ese encuentro tan emotivo y esa sensación de que faltó tiempo para estar con todos. besotes

Ana, fue así, trepidante, ¿verdad? Tu crónica, si te apetece, hazla, ya sabes, nunca es tarde si al dicha es buena... El tiempo pasa deprisa, deprisa. Y tenéis razón Laura y tú, tengo pendiente la llanada de Vitoria y el gugenh, que la última vez que estuve en Bilbao solo lo vi por fuera. Besos