martes, 9 de octubre de 2012

Centrifugado


Imagen de la red


La cabeza del hombre que amó da vueltas en el interior de la lavadora. Pero sabe que eso no será suficiente, cuando el lavado termine y de su boca salgan pompas de jabón, seguirá sin oler a limpio. Es lo que ocurre con los muertos, no hay quien elimine su rastro de nuestro olfato, de nuestros ojos, de nuestras manos que acarician las sábanas vacías. Porque él ya no está en esa cama, pero las sábanas siguen teniendo su olor. La cabeza del hombre que amó le mira desde la lavadora con ojos que giran desbocados preguntándole por qué. En el centrifugado, la cabeza desaparece, se vuelve un borrón difuso. Pero en cuanto se detiene, vuelve a rodar por el tambor mirándola. A veces le gustaría centrifugar su propia cabeza para olvidarlo, para no verlo, para no olerlo más.

* * *

Este es el relato que no presenté al concurso de páginas de espuma, con motivo de la publicación del libro "Casa de muñecas" de Patricia Esteban Erlés. La frase de comienzo era "La cabeza del hombre que amó da vueltas en el interior de la lavadora" y aunque este relato me gusta más que el que envié, no entra en los límites (demasiado estrechos, nunca me gustó apretarme el cinturón) de 200 caracteres..
Dentro de unos días pondré por aquí el micro que envié al concurso.

7 comentarios:

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Me alegro de que hayas decidido compartir este micro, Puri, porque es estupendo.

Considerando la dificultad que imponía la tendencia insólita que marcaba la frase obligatoria, has creado un texto de profunda intensidad emocional. Es una pieza en la que el amor se mastica.

Mis aplausos y un abrazo,

Arte Pun dijo...

Pues me ha gustado esa colada que haces Puri. Plasmas perfectamente la dificultad de vivir con todos esos recuerdos, y al final casi descubre que están dentro de ella, que debería centrifugarse su cabeza para tal vez así deshacerse del que fue su amor. Que tengas suerte.
Un beso

Carlos de la Parra dijo...

Cuan patológico resulta echar cráneos frescos a la lavadora.
De ahí a coleccionar cabezas en formol sólo hay un paso.

Puri dijo...

Pedro, la frase me reslutó muy sugerente, son de ese tipo de imagenes que las ves y se te dispara la imaginación. Amor y desamor todo en el mismo micro.

José Luis, hay veces en que me gustaría centrigugarme la cabeza, tmabién a mí.

Carlos, si, todo se andará...

Elysa dijo...

¡Vaya imágenes, Puri! es que no dejo de ver la dichosa cabeza rodando en la lavadora. Me gusta.
También he participado, me gustaba la frase de inicio, aunque no lo de los 200 caracteres, demasiado corto para que me salga algo que merezca la pena.

Besitos

Puri dijo...

Elysa, ciertamente 200 caracteres da para muy poco... Esa cabeza rodando en la lavadora sugiere mucho más. Que haya suerte!

Elena Casero dijo...

No lo conocía Puri, pero me parece muy buena continuación para la frase de Patricia. Mer alegro de haberlo leído.

Un abrazo grande